Anécdotas y curiosidades

Sunday, April 09, 2006

ESE ARTE




A cualquier cosa le llaman arte

Soy poco entendido en arte, pero me parece demasiado lo que puedes llegar a ver en un museo, y...¿ eso es arte?. Yo creo que si te pones un jersey echado por encima, unas gafas finas, llevas una libreta pequeña y te quedas mirando un extintor durante más de 30 segundos, anotando en tu libreta el equilibrio en la forma del extintor y lo que quiere transmitir con su color rojo : ¡¡ te acabas de convertir en un entendido en arte!!. Al menos, en algunos lugares gente así abunda, pobres intelectuales venidos a menos, que se creen muy cultos por haberse leído cuatro libros. Pero volviendo de nuevo a la cuestión, desde mi ignorancia en el tema, lo que creo indiscutible es que el cuadro que está arriba puede pintarlo un niño pequeño, y seguro que lo haría mejor.
Ya es conocida esa anécdota en la que se colgó un cuadro hecho por un niño en un museo importante, y la gente se quedaba mirándolo como si fuera algo espectacular. No es que el niño sea un mal pintor, a lo que voy, hay cosas que las puede hacer cualquiera. No me meto con el "artista" que hace esto, me meto con el toli que paga una millonada por tener algo así, o se queda mirando estupefacto diciendo que le transimite tristeza porque el artista quiere reflejar un conflicto con su suegra, ¡¡vamos no me jodas !!.

Así que si quereis ver arte en lienzo, ver a Velazquez, Dalí, Rubens, Caravaggio, etc, y no un cuadro con unos puntos negros pintados sobre fondo blanco, al que te dan ganas de ponerle numeritos encima de cada punto, y unirlos para que salga un dragón.

En fin, perdonadme por ser tan insensible y no captar las sutilezas del artista.

Friday, April 07, 2006

Contaminación lumínica


Madrid, una noche cualquiera

El problema de la contaminación lumínica es algo con lo que la gente no está muy familiarizada, quizá sea porque la gente que vivimos en ciudades estamos acostumbrados a ello y lo vemos como algo 'normal', y que no puede ser de otra manera, ya que hay que iluminar las calles, las carreteras y los edificios. El problema que existe es que iluminamos muy mal, es decir , iluminamos en exceso y de forma muy poco eficiente. Antes de entrar en los problemas ambientales, de salud y de pérdida de contacto con el universo provocados por el exceso innecesario de luz, citaré un ejemplo de iluminación poco eficiente : muchas de las lámparas que iluminan nuestras calles son esféricas. Éstas, pierden el 50% de su energía lumínica emitiéndola hacia arriba y en horizontal, luz que no sirve para iluminar las calles, más bien para iluminar el cielo . Así que , estamos perdiendo ya el 50% de la luz que gastamos y pagamos. Este es uno de muchos ejemplos.

El problema de la contaminación lumínica . Riesgos y consecuencias.

La contaminación lumínica entraña riesgos para la salud y alteraciones importantes en el medio ambiente. Lo primero y más palpable es la alteración del ritmo circadiano, es decir, la alteración de nuestro ciclo de sueño. Nuestro cuerpo funciona como un 'reloj' biológico, existiendo ciertas hormonas que solamente se segregan ante la ausencia de luz (la noche es necesaria,pero no convertir la noche en día), como la melatonina, hormona que actúa contra el envejecimiento destruyendo los radicales libres (principales causantes del envejecimiento celular), además la supresión de esta hormona parece estar relacionada con el desarrollo de cánceres de mama (experimento relizado por científicos de la universidad Thomas Jefferson, en Philadelphia). El problema de la melatonina es que se interrumpe ante el exceso de luz. Vemos que existe un riesgo para la salud, aunque en el caso de la melatonina, influye en ello cualquier tipo de luz natural y artificial , incluida la de nuestras casas.
Existen además alteraciones medioambientales notables : la proyección de luz en el medio natural origina fenómenos de deslubramiento y desorientación en las aves, y una alteración de los ciclos de ascenso y descenso del plancton marino, lo que afecta a la alimentación de las especies marinas que habitan en las cercanías de la costa.
Otro aspecto importante es el asesinato celeste que produce la mala iluminación. En una noche limpia, sin contaminación lumínica (por ejemplo, si nos desplazamos a la zona más alejada de ciudades que haya en España), se pueden contar cerca de 6000 estrellas y son visibles alguna galaxia(M31, galaxia de Andrómeda) y nebulosa(M42,nebulosa de Orión), además de algún cúmulo globular. En una noche cualquiera dentro de Madrid, una persona puede ver como mucho 30 estrellas, (o a lo sumo 100, en buenas condiciones), esto da una idea de la pérdida de contacto cósmico que origina esto, es decir, la gente en las ciudades no mira al cielo. Es indiscutible el efecto de asombro que produce en la gente de cuidad cuando visita zonas rurales (alejadas de las grandes urbes) y puede mirar hacia arriba y contemplar un magnífico panorama celeste (este panorama aun así es mejorable, porque la luz de una cuidad como Madrid puede llegar a notarse en un radio de 300km ) . En conclusión, existen hoy día pocos lugares en el mundo (contados con los dedos de una mano), con un cielo totalmente virgen. Este hecho origina un gran problema cultural y de identidad para el ser humano, ya que se desvincula del universo al que pertenece, perdiendo la noción del lugar que ocupa y deja en el olvido multitud de preguntas que puede llegar a hacerse.

El problema de la eficiencia lumínica

Entonces, ¿ es la contemplación de un cielo sin estrellas algo inevitable ?. La respuesta es que no, si se hiciera una buena gestión y uso de la iluminación. Para ello, veamos los tipos de lámpara que se utilizan para iluminar. Existen tres tipos de lámpara, según la físico-química del gas que utilizan, que iluminan las calles, carreteras, y edificios :

* Vapor de mercurio (Hg) : son las farolas blanquecinas y cualquier foco de luz blanquecina. Se ven mucho en las zonas peatonales y también en la iluminación de edificios de empresas.
Éstas son las peores lámparas que se pueden utilizar (y sin embargo son muy abundantes) debido a su alto consumo y bajo rendimiento, además de su alto poder contaminante, debido al Hg, que como sabemos, es uno de los metales más contaminantes que hay.¿Por qué son tan poco eficientes?, porque una parte muy significativa de la luz que emiten, es emitida en regiones azules y violetas , ineficientes para iluminar (el color más eficiente para ello es el amarillo debido a la respuesta de nuestro ojo), así que es necesario un mayor consumo para producir la misma iluminación que una luz puramente amarilla . Pero claro, mientras haya gente que siga pensando que deben estar ahí porque hacen 'más bonito', vamos un poco de culo.

* Sodio (Na) , a alta presión : son las típicas farolas amarillas intensas que están presentes sobre todo en la iluminación de las calles y carreteras .Son algo más eficientes que las anteriores, y además poco contaminantes, pero aún así pueden ser mejoradas por las de sodio a baja presión, sin duda las más eficientes con diferencia.

* Sodio a baja presión : lo que hace a estas lámparas las de mayor rendimiento es que toda la luz es emitida en la longitud de onda del llamado doblete del sodio (589 nm , o sea, luz amarilla). Es decir, toda la energía se aprovecha en luz que podemos ver y que no nos deslumbra debido a un consumo menor. Estas lámparas también son capaces de iluminar, incrementando un ahorro energético notable. ¿Cómo las distinguimos de las de sodio a alta presión?, pues porque su amarillo no es tan intenso. Aunque la verdad, son las menos utilizadas. (creo que en la carretera nacional II, entre Madrid y Coslada, existe una zona con farolas de este tipo, si alguien me lo puede confirmar, lo agradecería) .

Otro aspecto fundamental en la iluminación consiste en: hacia donde apuntan las farolas.
Realmente, si lo que se pretende es iluminar la calle para poder ver de noche, ¿por qué se utilizan farolas esféricas y no bien tapadas, que emiten mucha luz hacia arriba?. Pero más grave aún , y más innecesario, es la iluminación de algunos edificios (realmente muchos), con focos situados en el suelo, y que apuntam directamente hacia arriba, un claro ejemplo de terrorismo celeste (pensad por ejemplo en la torre Picasso de Madrid). Es decir, existe una gran cantidad de luz que se pierde hacia arriba, que lo unico que hace es no dejarnos ver el cielo y provocando los problemas antes descritos. Al iluminar el cielo, las moléculas de la atmósfera actúan dispersando la luz (al igual que podemos ver las partículas de polvo en suspensión en una habitación cerrada por la que entra un rayo de luz), provocando ese halo lumínico que rodea a las grandes ciudades (en Madrid este halo llega a los 20 km de altura).Este efecto se agrava con la contaminación , debido a que las partículas contaminantes también actúan como centros dispersores de luz.
Así que, usando lámparas de sodio a baja presión y que iluminen hacia abajo y nada hacia arriba, no haría falta tener que irse a 200 km de Madrid para poder ver más de 100 estrellas. Se alteraría muchísimo menos los ciclos de algunas especies, y podríamos dormir mejor, sobre todo en verano, cuando es inevitable abrir la ventana para poder dormir.

Espero que quien lea esto al menos le sirva para pensar en ello, e invito a quien lo haga a que se fije en la mala iluminación que existe en nuestras ciudades. ¿ Es realmente necesario iluminar así?. Espero vuestros comentarios y sugerencias al respecto con gran interés e impaciencia.